A finales de agosto, durante la “mañanera del pueblo”, el Gobierno Federal anunció con entusiasmo la expansión del programa de las Farmacias del Bienestar. La promesa era clara: a partir de septiembre comenzaría la operación gradual de miles de puntos de distribución en gran parte del país. Sin embargo, la realidad en las clínicas locales muestra un panorama muy distinto, donde el desconocimiento y la incertidumbre son los protagonistas.
De acuerdo con los lineamientos del Gobierno Federal, el plan contempla la puesta en marcha de 6,567 Farmacias del Bienestar distribuidas en 24 estados de la República Mexicana.
Este despliegue se diseñó para operar a través de 6,500 puntos localizados en centros de salud y tiendas del Bienestar. El objetivo principal de estos establecimientos es abastecer de manera gratuita 22 medicamentos específicos a los beneficiarios del programa social “Salud casa por casa”.













