Septiembre es un mes que pone sobre la mesa un debate indispensable: la importancia de hablar abiertamente sobre la salud mental y la prevención del suicidio. Sin embargo, los profesionales en la materia advierten que la atención a nuestras emociones no debe ser una medida de emergencia que solo se active cuando una persona llega a un punto de crisis extrema. El verdadero cuidado empieza mucho antes, en el día a día.
De acuerdo con los especialistas, la prevención no consiste en evitar la tristeza o pretender que nada nos afecta. Por el contrario, comienza con acciones sumamente cotidianas y sostenidas en el tiempo.














