¡Para los santos no hay edad! Ejemplos como San Tarcisio, mártir adolescente del siglo III, o Santa María Goretti, quien murió a los 11 años, muestran la fuerza de la fe juvenil. En tiempos recientes, Carlo Acutis, fallecido a los 15 en 2006, se ganó el título de “influencer de Dios” al compartir su devoción con ayuda de la tecnología. También destacan figuras como San José Sánchez del Río en México o Santa Teresita de Lisieux en Francia. Todos recuerdan que la espiritualidad y la entrega no dependen de los años vividos.