Nacido en 1225, Santo Tomás de Aquino fue un fraile dominico que demostró que la fe y la razón se complementan. Su obra cumbre, la Suma Teológica, dio solidez intelectual al cristianismo abordando temas como la existencia de Dios y la moral. Proclamado Doctor de la Iglesia, destacó por su humildad, afirmando antes de morir que sus escritos eran “paja” comparados con la grandeza divina. Hoy es patrono de estudiantes y filósofos, recordándonos que la inteligencia puesta al servicio de Dios es un camino hacia la santidad y la verdad.
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