La tranquilidad en la sierra norte de Jalisco se ha visto gravemente alterada. En San Andrés Cohamiata, municipio de Mezquitic, la comunidad indígena wirrárika enfrenta una realidad marcada por la presencia de grupos delictivos. Los habitantes denuncian constantes amenazas, robos y privaciones de la libertad, situaciones extremas que incluso impiden el libre acceso de personal médico y docentes a la región.
Durante una de las movilizaciones de la comunidad, se registró un incidente que encendió las alarmas: un policía estatal realizó un disparo. Aunque la Secretaría de Seguridad del Estado argumentó que la detonación se hizo hacia el suelo como una advertencia mientras un funcionario subía a un helicóptero, admitieron que esta acción viola los protocolos establecidos. Por ello, se ha iniciado una investigación interna contra el uniformado.













