Tras el reporte de una osamenta entre el cruce de las calles de Juárez con San Miguel de Cuyutlán, las autoridades se trasladaron a la zona en conjunto con paramédicos; quienes determinaron que los restos eran un cráneo humano, un sacro y un omóplato.
Se cree que el cuerpo fue lanzado a unos 40 m de profundidad, logrando quedar en una zona de difícil acceso.
Por ahora el Ministerio Público ya está llevando a cabo las investigaciones correspondientes; Mientras que peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses trasladaron la osamenta para realizar los análisis correspondientes.
Con información: Janely Rivera