Lo más preocupante no la pérdida del recurso, sino la indiferencia institucional; mientras diversas colonias del Área Metropolitana de Guadalajara hay familias que enfrentan cortes o baja presión en el suministro, aquí, el agua se desperdicia día y noche ante la vista de todos.
La situación también refleja un problema de gestión pública, pues una fuga visible ubicada en una vialidad tan transitada como Periférico y San Julián puede permanecer más de un año sin reparación.
Los ciudadanos continúan reportando y pagando por el servicio, ya es labor de las instituciones responder con la misma responsabilidad, detrás de esa petición existe una exigencia más profunda, la presencia de una autoridad que actúe.
Con información: Fernando Roldán