Las intensas precipitaciones de la temporada han encendido las alarmas de las autoridades de Protección Civil, quienes mantienen una estrecha vigilancia sobre las carreteras federales 200 y 544. Estas vialidades, que registran un alto flujo vehicular, son los accesos principales hacia la Bahía de Banderas y actualmente presentan puntos críticos que requieren la máxima atención de los conductores.
El constante monitoreo responde a la inestabilidad del terreno provocada por las lluvias, lo que incrementa significativamente la probabilidad de deslizamientos de tierra. Al ser las rutas más transitadas para conectar con la Bahía de Banderas, cualquier percance en estas vías puede afectar a cientos de viajeros.