La paciencia de los habitantes de la calle Aguazarza, en el municipio de Tonalá, ha llegado a su límite. Lo que debería ser una vía digna para el tránsito diario se ha convertido en un foco de riesgo sanitario y de seguridad, debido a la acumulación desmedida de basura, escombros y el abandono total por parte de las autoridades locales.
Actualmente, esta vialidad se encuentra incompleta, dominada por la terracería, los baches y un arroyo que ha sido totalmente contaminado y transformado en un basurero clandestino. Los vecinos describen el panorama como deplorable. Además del mal aspecto, la acumulación de desechos y escombros genera una constante preocupación de salud y seguridad para las familias de la zona.