El Día de Muertos está lleno de símbolos, rituales y costumbres que han pasado de generación en generación. Entre ellas existe una creencia que puede resultar curiosa: algunas familias prefieren no colocar una ofrenda para una persona que falleció recientemente.
Aunque esta práctica no es igual en todo México, forma parte de las creencias que algunas comunidades conservan alrededor de la muerte y el regreso simbólico de las almas.
¿Por qué no se coloca ofrenda a un recién fallecido?
De acuerdo con esta creencia popular, cuando una persona muere poco tiempo antes del Día de Muertos, su alma todavía se encuentra en un proceso de transición y no habría completado el camino hacia el lugar donde descansará.
Por esta razón, algunas familias consideran que el primer año después del fallecimiento no corresponde colocar un altar tradicional para esa persona. En su lugar, pueden recordarla mediante una fotografía, una vela, flores o una oración.
Otra creencia señala que el primer año después de la muerte es un periodo en el que el alma todavía está realizando su tránsito, por lo que la ofrenda formal se prepara hasta el siguiente Día de Muertos.
Sin embargo, es importante aclarar que no existe una prohibición general ni una regla oficial de la tradición del Día de Muertos que impida poner una ofrenda a alguien que acaba de fallecer. Las costumbres pueden cambiar dependiendo de la región, la familia y las creencias religiosas.
De hecho, para muchas personas colocar una fotografía, encender una veladora o poner flores desde el primer Día de Muertos puede ser una manera de despedirse y mantener vivo el recuerdo de quien murió.
Así que si un familiar falleció recientemente, no hay una fecha obligatoria para comenzar a recordarlo en un altar. La decisión puede depender de las tradiciones de cada familia y de la manera en que quieran honrar su memoria.
TE PUEDE INTERESAR: VIDEO: ¿Dónde te agarró el temblor? ¡En plena montaña! Jóvenes viven momentos de miedo durante fuerte sismo en Panamá














