¿África se está partiendo en dos? La geografía del planeta está a punto de cambiar para siempre, aunque a un ritmo que la vida humana apenas alcanza a percibir. El continente africano, sobre el que descansa el Gran Valle del Rift, se encuentra en medio de un proceso de desmembramiento geológico que culminará con la aparición de un nuevo océano.
Una herida de 3,000 kilómetros
Desde el Golfo de Adén hasta Zimbabue, la tierra se está separando. Este fenómeno ocurre por la división de dos bloques masivos: la placa Nubia y la placa Somalí. Según la ciencia, estas placas se alejan unos centímetros por año, un movimiento “glacial” pero irrevocable. El punto más crítico se encuentra en la región de Afar, en Etiopía, donde la corteza terrestre es tan delgada que el magma ya está brotando, preparando el terreno para que el mar inunde la zona en el futuro.
¿Podría nacer una nueva isla gigante en el mundo?
Este “divorcio” continental no es nuevo; es el mismo proceso que separó a Sudamérica de África hace 138 millones de años. En unas decenas de millones de años, el agua del océano se filtrará por la grieta, convirtiendo a Etiopía, Somalia y el Cuerno de África en una isla colosal, separada del resto del continente por un brazo de mar virgen.
Aunque grietas repentinas en Kenia han encendido las alarmas en redes sociales, los geólogos aclaran que, más allá de la erosión superficial, la verdadera “herida” es profunda y silenciosa. África se está partiendo, confirmando que nuestro rompecabezas planetario sigue vivo y en constante transformación.
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