¿Sabes quién fue Jesús Flores Arreola? Fue el propietario original de la emblemática Casa de los Perros, ubicada en el Centro de Guadalajara, un inmueble que con el paso del tiempo no sólo se volvió símbolo arquitectónico, sino también protagonista de una inquietante leyenda urbana.
La historia cuenta que Flores Arreola mandó construir un mausoleo en el Panteón de Mezquitán, donde reposan sus restos. Desde entonces, se dice que quien logre completar un novenario dentro del mausoleo, sin abandonar el lugar durante nueve noches consecutivas, recibiría como recompensa las escrituras de la Casa de los Perros.
Aunque actualmente el inmueble es un museo, la leyenda asegura que cumplir el ritual convertiría al valiente participante en el dueño legítimo del edificio. Nadie ha confirmado haberlo logrado, pero el mito sigue vivo y despertando curiosidad entre los tapatíos.
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