En Guadalajara, el término “jericalla” se utiliza para nombrar un postre tradicional cuya preparación forma parte de la cocina local. Aunque para personas de otras regiones la palabra puede resultar poco familiar, en la capital de Jalisco es de uso común y se asocia con una receta transmitida por generaciones.
Podría interesarte: ÚLTIMA HORA | Hombre de 60 años es atacado a balazos en la colonia Polanco en Guadalajara
La jericalla se elabora principalmente con leche, huevo, azúcar, vainilla y canela. Su consistencia es similar a la del flan, aunque se distingue por presentar una superficie dorada y ligeramente tostada. Generalmente se hornea en recipientes individuales de cerámica o vidrio y se sirve fría o a temperatura ambiente.
De acuerdo con la tradición, el origen del nombre se relaciona con una religiosa procedente del barrio de Jérica, en España, quien durante el siglo XIX trabajó en el Hospicio Cabañas. Se señala que ella preparaba este postre para niñas y niños del orfanato, adaptando recetas de influencia española con ingredientes disponibles en la región. Con el tiempo, la preparación se difundió fuera de ese espacio y comenzó a formar parte de la oferta gastronómica local.
En la actualidad, las jericallas se comercializan en mercados, fondas y restaurantes de Guadalajara. Además de la receta tradicional, existen variantes que incorporan otros ingredientes, como coco, chocolate o café.
También puedes leer: ¿Qué está más cerca de Guadalajara: Mazamitla o Tapalpa? Distancias y tiempos de traslado
Más allá de su composición, la palabra “jericalla” funciona como un referente cultural en la ciudad. Su uso remite a prácticas culinarias locales y a un elemento reconocido dentro de la identidad gastronómica de Guadalajara.