Aunque existe la creencia de que mantenerlo funcionando durante varias horas representa automáticamente un fuerte golpe al bolsillo, hay otro factor que puede ser determinante en el consumo de electricidad: la temperatura que se selecciona en el equipo.
Durante las noches calurosas, muchas personas prefieren apagar el aire acondicionado antes de dormir para evitar un aumento en el recibo de luz. Sin embargo, una configuración adecuada puede ayudar a mantener una habitación confortable sin exigir de más al aparato.
¿Cuál es la temperatura recomendada para usar el aire acondicionado por la noche?
La Agencia Francesa para la Transición Ecológica (ADEME) recomienda mantener el aire acondicionado en una temperatura de al menos 26 °C, especialmente cuando la diferencia entre la temperatura exterior y la del interior es considerable.
La recomendación busca reducir el esfuerzo que realiza el equipo para enfriar una habitación. Mientras más baja sea la temperatura seleccionada, mayor puede ser la exigencia sobre el sistema y, por consecuencia, su consumo energético.
Por ello, bajar el termostato al mínimo para enfriar rápidamente el dormitorio no necesariamente es la mejor estrategia si el objetivo también es reducir el gasto de electricidad.
¿Dejar el aire acondicionado encendido toda la noche gasta demasiada luz?
El consumo depende de diferentes factores, entre ellos la potencia del aparato, las condiciones de la habitación, la temperatura exterior, el aislamiento y la configuración seleccionada.
De acuerdo con la información citada por ADEME, incluso los equipos considerados eficientes pueden representar un consumo energético importante frente a otros electrodomésticos que permanecen conectados durante todo el año.
Como referencia, un aire acondicionado de baja potencia puede consumir entre 300 y 500 kWh al año, considerando alrededor de 500 horas de funcionamiento.
Esto significa que no basta con fijarse únicamente en las horas que permanece encendido. La forma en que se utiliza el aparato también puede marcar una diferencia importante.
¿Qué temperatura ayuda a reducir el consumo del aire acondicionado?
Una de las recomendaciones principales es evitar diferencias excesivas entre la temperatura exterior y la interior. ADEME señala como referencia una diferencia de aproximadamente 5 a 7 °C.
Por esta razón, programar el equipo alrededor de los 26 °C puede ser una alternativa para mantener una temperatura más confortable durante el descanso sin exigir constantemente el máximo rendimiento del sistema.
Además, si el aparato cuenta con funciones como temporizador, modo nocturno o ahorro de energía, utilizarlas puede ayudar a adaptar su funcionamiento a las necesidades de cada habitación.













