Mientras en gran parte de México los niños salen disfrazados a pedir calaverita, en Zacatecas existe una tradición que cambia por completo esta costumbre. En lugar de pedir dulces con las frases habituales, los pequeños recorren las calles acompañados de un peculiar cántico que tiene como protagonista al camote.
La celebración se realiza durante las fechas del Día de Muertos y llama la atención por una canción que hace referencia a un difunto, una viuda y hasta un bebé enfermo. Pero ¿qué dice exactamente y por qué se convirtió en parte de las costumbres zacatecanas?
La frase que identifica esta tradición es:
«El muerto pide camote, si no se le cae el bigote; la viuda quiere una ayuda para su pobre criatura que tiene calentura y la panza bien boluda».
Este cántico se interpreta con un ritmo particular cuando los niños llegan a las viviendas para solicitar algún obsequio. Aunque los vecinos pueden entregarles dulces, frutas, monedas o alimentos, la tradición también contempla respuestas dependiendo de cómo sean recibidos.
¿Qué responden los niños cuando les dan dulces o no les abren la puerta?
La costumbre no termina cuando los pequeños pronuncian su canción. Después de recibir algún obsequio o encontrarse con una puerta cerrada, suelen responder con otras frases que forman parte de esta tradición.
Cuando los habitantes de una vivienda les entregan dulces o algún alimento, los niños agradecen con el siguiente verso:
- «Esta casa está bendita porque nos dieron comidita».
En cambio, cuando no reciben nada o los habitantes no salen a atenderlos, utilizan una frase completamente distinta:
- «Esta casa está embrujada porque aquí no nos dieron nada, ni siquiera un vaso de agua».
De esta manera, el recorrido por las calles se convierte en una dinámica en la que los pequeños utilizan diferentes versos para acompañar su petición.
¿Por qué en Zacatecas piden camote y no calaverita?
Detrás de esta peculiar costumbre existe una explicación relacionada con las antiguas comunidades mineras de Zacatecas.
De acuerdo con la historia que acompaña a esta tradición, cuando un trabajador de las minas fallecía, los vecinos se organizaban para ayudar económicamente y con alimentos a la viuda y a sus hijos.
Esta solidaridad comunitaria habría dado origen a la referencia del difunto, la mujer que se quedaba sin su esposo y la criatura que necesitaba alimento, elementos que aparecen en la canción que todavía se escucha durante estas fechas.
El camote también tiene un significado dentro de esta historia. Se trataba de un alimento económico y accesible para las familias, por lo que podía formar parte de la ayuda que recibían los hogares que atravesaban dificultades después de perder al principal proveedor.
Así, lo que hoy parece una divertida canción infantil conserva referencias a una antigua práctica de apoyo entre vecinos.
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