Las moscas son uno de los insectos más comunes durante la temporada de calor y lluvias, pero también representan un riesgo para la salud pública al transportar microorganismos que pueden contaminar alimentos y superficies. Su rápida reproducción y facilidad para desplazarse entre residuos orgánicos y espacios habitados favorecen la propagación de bacterias, por lo que mantener una adecuada higiene es fundamental para reducir su presencia.
Entre las principales recomendaciones para evitar una infestación se encuentran mantener los alimentos cubiertos, retirar la basura con frecuencia, limpiar restos de comida y eliminar sitios donde puedan reproducirse. Estas medidas preventivas ayudan a disminuir la proliferación de moscas dentro y fuera del hogar, especialmente en épocas en las que las altas temperaturas favorecen el incremento de su población.