Los cabezazos que muchos gatos dan a sus dueños no son un comportamiento aleatorio, sino una forma de comunicación conocida como bunting. Este gesto consiste en frotar o golpear suavemente la cabeza contra una persona, otro animal o un objeto para depositar sus feromonas, sustancias que forman parte de su lenguaje natural. De esta manera, los felinos fortalecen sus vínculos y marcan aquello que consideran parte de su entorno seguro.
¿Qué intenta comunicar un gato cuando realiza este curioso comportamiento?
Además de marcar con su olor, el bunting representa una clara muestra de confianza, ya que los gatos suelen reservar este comportamiento para personas con las que mantienen un vínculo estrecho. Al frotar la cabeza, también expresan tranquilidad y bienestar, reforzando la relación con sus cuidadores mediante un intercambio de señales olfativas que resulta fundamental en su forma de interactuar.
¿Cómo se debe responder cuando un gato da cabezazos?
Especialistas en comportamiento felino señalan que la mejor respuesta es corresponder con caricias suaves en la cabeza o el cuello, siempre respetando el lenguaje corporal del animal. Este tipo de interacción contribuye a fortalecer la confianza entre el gato y su dueño, siempre que el felino se muestre receptivo y cómodo con el contacto físico.
Aunque los cabezazos suelen ser una señal positiva de afecto y comunicación, es importante distinguirlos de un comportamiento distinto conocido como presión de cabeza, en el que el gato mantiene la cabeza apoyada de forma continua contra una superficie. Este último puede estar relacionado con problemas de salud y requiere atención veterinaria, mientras que el bunting es considerado una conducta completamente natural dentro del repertorio social de los felinos.
Con información Yael Rodriguez.
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