Aunque los gatos dedican gran parte del día a su acicalamiento, el baño sigue siendo una práctica necesaria en determinados casos. Esta rutina no debe realizarse de forma constante, pero sí cuando las condiciones del animal lo requieren, especialmente para prevenir problemas en la piel o la acumulación de suciedad.
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La frecuencia del baño depende de diversos factores, como si el gato vive exclusivamente en interiores o tiene acceso al exterior, el tipo y longitud de su pelaje, su edad y posibles condiciones dermatológicas. Los gatos de pelo corto que permanecen dentro de casa suelen requerir menos baños, ya que su exposición a agentes externos es limitada. En estos casos, el cepillado regular y el uso de productos de limpieza en seco para mascotas pueden ser suficientes como mantenimiento mensual.
Cuando el baño con agua es necesario, suele recomendarse realizarlo cada tres o cuatro meses, lo que equivale a unas tres veces al año. Esta periodicidad permite mantener la higiene sin alterar la piel ni el pelaje del animal. En cambio, los gatos de pelo largo o aquellos que salen con frecuencia al exterior pueden necesitar baños más regulares, aproximadamente cada uno a tres meses, para reducir el contacto prolongado con suciedad y posibles agentes infecciosos.
Para bañar a un gato, es importante preparar el espacio con anticipación. El agua debe mantenerse a una temperatura moderada y el proceso debe realizarse de forma gradual. Se recomienda comenzar por la parte inferior del cuerpo y avanzar poco a poco, evitando mojar ojos y oídos. Estas zonas pueden limpiarse con productos específicos fuera del baño.
El uso de shampoo formulado exclusivamente para gatos es indispensable. Debe aplicarse con movimientos suaves y retirarse por completo con abundante agua. Al finalizar, se debe eliminar el exceso de humedad con las manos y secar al animal con una toalla limpia. En climas fríos, puede utilizarse un secador a baja potencia y con poco ruido, siempre manteniendo distancia.
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Tras el baño, es común que el gato continúe su propio proceso de acicalamiento. Es importante permitirlo y asegurarse de que cuente con un espacio templado donde pueda descansar. Si el animal muestra resistencia o el manejo resulta complicado, acudir a un servicio profesional de estética para mascotas es una alternativa adecuada.