Especialistas señalan que los sueños no solo son parte del descanso, sino también un reflejo de nuestro estado emocional. Explican que al dormir y despertar se entra en una realidad distinta, vinculada al tiempo y al momento en que el subconsciente procesa experiencias no resueltas.

Cuando no se han trabajado emociones no liberadas, es común que aparezcan sueños negativos, de miedo o ansiedad. Estos, lejos de ser simples imágenes sin sentido, pueden funcionar como señales de que hay aspectos internos pendientes de atender.

Con información de: Cinthya Ramírez

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