Las vitaminas juegan un papel importante en cómo el cuerpo produce y utiliza la energía. Las del complejo B, por ejemplo, ayudan a convertir los alimentos que comes en combustible utilizable para tus células, por eso cuando faltan puede sentirse cansancio.
La vitamina D también influye en la energía general, ya que su deficiencia se ha relacionado con fatiga y bajo rendimiento físico. La vitamina C participa en la reducción del estrés oxidativo y apoya el sistema inmunológico, lo que indirectamente ayuda a mantenerte con más vitalidad.
Minerales como el hierro son clave porque permiten el transporte de oxígeno en la sangre, y cuando están bajos es común sentir debilidad o falta de energía. El magnesio también es importante porque participa en cientos de reacciones del cuerpo relacionadas con la producción de energía.