¿Un contrapeso al feminismo? El Día de las Madres en México no nació solo como un gesto de amor, sino como una estrategia institucional. En 1922, el periodista Rafael Alducín, director de Excélsior, lanzó la convocatoria para oficializar el 10 de mayo, contando con el respaldo de la Iglesia Católica y el gobierno de Álvaro Obregón.
Sin embargo, el trasfondo es más complejo: surgió como una respuesta conservadora tras el primer Congreso Feminista en Yucatán (1916), que promovía la maternidad libre y derechos sexuales. La celebración buscaba reafirmar el papel tradicional de la mujer en la familia. La elección de la fecha se debió a que mayo es el mes de la Virgen María, y el día 10 se seleccionó porque en esa época se pagaba por “decenas”, asegurando que las familias tuvieran dinero para los festejos.
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