La industria del entretenimiento y la familia Disney enfrentan una pérdida irreparable. Se ha confirmado el fallecimiento del productor Andrew Gunn, figura clave que definió el cine familiar moderno, a los 56 años en su casa de Toronto, Canadá. Gunn perdió la vida el pasado 2 de marzo tras luchar durante dos años contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
El arquitecto de los clásicos de los 2000
Aunque su rostro no aparecía frente a las cámaras, su visión transformó la pantalla. Fue el responsable de presentar a Disney la idea de la icónica "Viernes de Locos" (2003), película que lanzó al estrellato definitivo a Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis. Su capacidad para mezclar humor y corazón lo llevó a producir una lista envidiable de éxitos:
- Super Escuela de Héroes (2005)
- La Mansión Embrujada (2003)
- La Montaña Embrujada (2009)
- Cruella (2021)
- Otro Viernes de Locos (estrenada recientemente en 2025)
Considerado un "padrino" para los creativos en Hollywood, Andrew Gunn también impulsó el Disney Writers Program, sirviendo como mentor para nuevas generaciones de escritores y ejecutivos. Su partida deja un vacío en el cine de aventuras y comedia que conectó a padres e hijos por más de dos décadas.
