Cientos de aficionados coreanos han tomado las calles de Guadalajara para disfrutar de su cultura. Se les ha visto tomando cantaritos en Amatitlán, apoyando a rudos y técnicos en la lucha libre y bailando en el Centro Histórico. Los tapatíos los han recibido con hospitalidad, haciéndolos sentir como en casa.