En el año de 2021 Rubén Rocha Moya llegó al poder en Sinaloa bajo la alianza de Morena y el Partido Sinaloense tras haber sido postulado por tercera vez, en una victoria que llamó la atención política debido a que reportes advertían sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Su administración adoptó la estrategia de “abrazos, no balazos”, impulsada por Andrés Manuel López Obrador, apostando por atender las causas sociales del crimen. Sin embargo, la violencia continuó. Tras la captura de Ismael 'El Mayo' Zambada en 2024, el estado se sumergió en una disputa interna entre facciones del narcotráfico.
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¿Qué relación hay entre Rubén Rocha Moya y el crimen organizado?
Mientras abogados exigían investigar al mandatario por presunta inacción, una carta atribuida a Zambada mencionaba un supuesto encuentro con el gobernador, versión que Rocha negó. En paralelo, autoridades estadounidenses endurecieron el señalamiento, involucrando a figuras como Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López en presuntos acuerdos políticos. Rocha rechaza las acusaciones y las califica como un ataque contra la llamada “Cuarta Transformación”.
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Rubén Rocha Moya, un síntoma de corrupción en Morena
