La protrusión u exoftalmos ocurre cuando los globos oculares sobresalen anormalmente de sus órbitas. Ocurre comúnmente por problemas tiroideos como la enfermedad de Graves, inflamaciones u obstrucciones vasculares. Un caso clínico documentó cómo esta deformación severa, acompañada de presión intracraneal y pérdida de visión, sumió a un paciente en un estado de parálisis e inmovilidad calificado como “muerte en vida”. El fenómeno no es solo estético: indica patologías graves detrás de la órbita que requieren intervención médica inmediata.