El martes 27 de enero, autoridades de salud de India activaron protocolos de emergencia tras la confirmación de cinco casos del virus Nipah en el estado de Bengala Occidental. El patógeno es clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como prioritario debido a su tasa de letalidad y a la ausencia de tratamientos específicos o vacunas autorizadas.
Podría interesarte: Sarampión en México: recomendaciones de vacunación para adultos ante el aumento de casos
El virus Nipah forma parte del grupo de patógenos de nivel de bioseguridad BSL-4, el más alto en la clasificación internacional, en el que también se incluyen virus como el ébola y el zika. Esta categoría agrupa agentes infecciosos que representan un riesgo elevado para la salud pública y requieren medidas estrictas de control y manejo.
De acuerdo con la información disponible, el Nipah es una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de animales a seres humanos. Su reservorio natural son los murciélagos, los cuales portan el virus sin presentar síntomas. La transmisión puede ocurrir por contacto directo con estos animales infectados o de forma indirecta, mediante el consumo de frutas u otros productos contaminados con saliva u orina.
A highly deadly bat virus with no known cure is reportedly spreading rapidly in India, with fatality rates reaching as high as 75%
— Daily Loud (@DailyLoud) January 26, 2026
As of January 23, 2026, health officials have confirmed 5 cases of Nipah virus in West Bengal. pic.twitter.com/mDNxZaV8hy
En humanos, la infección por el virus Nipah puede presentarse sin síntomas o evolucionar hacia afecciones respiratorias y encefalitis. Ante los casos confirmados, las autoridades sanitarias indias emitieron una alerta epidemiológica y mantienen bajo vigilancia a al menos 190 personas que tuvieron contacto con los pacientes diagnosticados.
También puedes leer: Brote de sarampión en Jalisco: amplían brigadas de vacunación en el Área Metropolitana de Guadalajara
La inclusión del Nipah en la lista de patógenos prioritarios de la OMS no responde a la previsión de una pandemia inmediata, sino a la combinación de su capacidad de transmisión entre personas y el impacto que puede generar en la salud pública.