El Ministerio de Salud Pública de Ecuador confirmó el pasado 2 de abril la detección del primer caso importado de la variante Clado Ib de mpox (viruela del mono).
El hallazgo, ratificado mediante secuenciación genómica por el INSPI, activó una alerta epidemiológica nacional para contener la propagación de esta cepa, caracterizada por su alta capacidad de contagio.
La variante Clado Ib preocupa a los organismos internacionales por su velocidad de transmisión frente a versiones previas.
Los síntomas incluyen fiebre, fatiga y lesiones cutáneas progresivas que evolucionan de vesículas a costras en un periodo de 2 a 4 semanas. La inflamación de ganglios linfáticos es un signo distintivo que permite diferenciarla de otras afecciones eruptivas.
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Pese a que no existe evidencia de transmisión comunitaria, se intensificó la vigilancia en puntos estratégicos.
La transmisión ocurre por contacto estrecho con fluidos o lesiones; por ello, las autoridades instan al lavado frecuente de manos y a evitar compartir objetos personales. La detección temprana es vital para romper la cadena de contagio y garantizar tratamiento oportuno.