La Fiscalía del Estado de Jalisco encabezó un fuerte operativo en el municipio de Tonalá, lo que derivó en la sorpresiva clausura de un centro de rehabilitación. Elementos de la policía local y del grupo táctico GOET resguardaron el perímetro, mientras familiares de los internos acudieron alarmados al lugar tras recibir mensajes de alerta para recoger a sus seres queridos.De acuerdo con los primeros reportes y testimonios de los afectados, la intervención de las autoridades se debió a irregularidades administrativas y a la falta de documentación legal requerida para el funcionamiento del establecimiento. La movilización generó incertidumbre entre los ciudadanos, quienes exigen claridad sobre las condiciones del sitio, el cual ya fue asegurado por las autoridades estatales.
Con información de Priscila Trejo