En Guadalajara, la moda ha dejado de ser meramente estética para transformarse en una poderosa herramienta de activismo social. Estudiantes de diseño participaron en la pasarela “Ecos”, un evento donde cada prenda visibilizó problemáticas actuales como la violencia, la desigualdad y las crisis humanitarias.
Entre telas intervenidas y texturas impactantes, los jóvenes plasmaron heridas sociales de México. Destacó una pieza que incluía una bala real, simbolizando los riesgos que enfrentan los activistas en el país.
Cada uno de los diseños será subastado en tiempo real a través de la plataforma digital “Iris”. Todo lo recaudado se destinará al apoyo de la educación en África Occidental, demostrando que el arte puede convertirse en acción directa para el progreso social.
Con información de Cecilia Cerna