Muchos productos que usamos a diario, como toallitas húmedas, chicles, exfoliantes y envases de comida, contienen contaminantes que afectan el agua, los suelos y la vida marina. Estas sustancias, incluyendo microplásticos, pueden tardar años en degradarse y terminar incluso en los alimentos que consumimos. Expertos recomiendan optar por alternativas biodegradables, reutilizables o naturales para reducir el impacto ambiental y proteger nuestro entorno.
Con información de: Eddy Servín
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