En un entorno corporativo marcado por la hipercompetencia y la desconexión emocional, el concepto de "Liderazgo con Alma" ha comenzado a ganar terreno como una respuesta estratégica a la crisis de bienestar en las organizaciones. Esta visión, impulsada por el estratega Ignacio Bonasa Alzuria, propone que el éxito sostenible de una empresa ya no puede medirse únicamente a través de indicadores financieros, sino mediante la cohesión cultural y la salud emocional de sus equipos.
Te puede interesar: “Pluma traviesa, amígdalas inglesas”: Joaquín Sabina despide con dos poemas inéditos a Alfredo Bryce Echenique
Humanizar la estrategia para blindar el futuro
Tras observar un fenómeno recurrente de "equipos productivos pero desconectados", Bonasa —quien preside la Asociación Europea del Bienestar— plantea que la seguridad psicológica y la coherencia ética son activos tan críticos como la tecnología. Su enfoque busca reconciliar el rendimiento con la dignidad, abordando problemas invisibles como la soledad del ejecutivo y los modelos de masculinidad rígidos en el poder a través de iniciativas como
Man+ y el Modelo 4A.
Para el especialista, el reto actual no es solo innovar, sino evitar que la organización pierda su "humanidad" en el proceso de crecimiento. En esta nueva conversación sobre el poder, el liderazgo se redefine como un ejercicio de servicio y confianza, donde preservar el propósito es la base para mantener la competitividad a largo plazo.
Te puede interesar: ¡Sigue a la baja! El peso amanece con fuerza este 11 de marzo: así cotiza el DÓLAR en Jalisco
Efemérides del 17 de febrero | ¿Qué celebran este día?