El uso frecuente del rastrillo para afeitarse requiere de un mantenimiento adecuado, ya que con el tiempo la navaja pierde su eficacia, dejando de brindar un buen afeitado y comenzando a irritar la piel.
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Para evitar estos inconvenientes, los expertos recomiendan cambiar la navaja cada 5 a 10 afeitadas, o bien, aproximadamente una vez por semana si la persona se afeita de manera regular.
Asimismo, existen señales claras que indican que es momento de reemplazarla de inmediato: si se siente que la navaja tira del vello, si causa más irritación de lo normal o si ya no se desliza con suavidad sobre la piel.