La mejor edad para esterilizar a un perro suele estar entre los 6 y 12 meses, aunque puede variar según su tamaño y desarrollo. No todos los perros deben operarse exactamente a la misma edad.
En perros pequeños, generalmente se recomienda alrededor de los 6 meses, ya que maduran más rápido. En perros medianos y grandes, algunos veterinarios sugieren esperar hasta los 12 a 18 meses para un desarrollo más completo.
En las hembras, muchas veces se aconseja esterilizar antes del primer celo para reducir el riesgo de enfermedades como tumores mamarios o infecciones uterinas. En los machos, la decisión depende más del comportamiento y la salud general.
En cualquier caso, lo ideal es consultar al veterinario, ya que cada perro es diferente y la recomendación debe ajustarse a su raza, tamaño y condición física.