Escuchar música a todo volumen con audífonos sí puede dañar tu oído, especialmente si se hace de forma frecuente o por tiempos prolongados. El sonido muy fuerte puede afectar las células del oído interno, que no se regeneran.
Con el tiempo, esto puede provocar pérdida auditiva gradual, zumbidos en los oídos (tinnitus) o dificultad para entender conversaciones, sobre todo en ambientes ruidosos.
El riesgo aumenta cuando el volumen supera aproximadamente el 60–70% del máximo del dispositivo y se escucha durante más de una hora seguida, aunque esto puede variar según la sensibilidad de cada persona.
Para proteger la audición, se recomienda mantener un volumen moderado, hacer pausas y usar audífonos de buena calidad que aíslen el ruido externo para no tener que subir tanto el volumen.