El impacto ambiental de la inteligencia artificial (IA) sería significativamente mayor de lo que se había estimado, debido al crecimiento acelerado de los centros de datos que sostienen esta tecnología, de acuerdo con un nuevo estudio.
El informe advierte que las emisiones derivadas de estos sistemas podrían alcanzar alrededor de 286 millones de toneladas de CO2 en 2025, una cifra superior a estimaciones previas de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que ya había alertado sobre el aumento del consumo energético en este sector.
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Centros de datos: el corazón del crecimiento de la IA
Los centros de datos, donde operan modelos de IA generativa, requieren grandes cantidades de electricidad para procesamiento y refrigeración, lo que incrementa su huella de carbono.
El análisis de la consultora Allianz Trade explica que estos sistemas ya representan una parte creciente del consumo energético global y podrían duplicar su demanda en los próximos años si continúa el ritmo actual de expansión tecnológica.
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También crece el consumo de agua y recursos
Además de las emisiones de carbono, el estudio advierte que el uso de agua para enfriar servidores es otro factor crítico, con cifras que podrían alcanzar cientos de miles de millones de litros anuales en escenarios de crecimiento acelerado.
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