La popularidad de los videos cortos en redes sociales ha cambiado la forma en que millones de personas consumen información diariamente. Especialistas señalan que la exposición constante a contenidos rápidos puede reducir la capacidad de mantener la atención durante periodos prolongados, favoreciendo la búsqueda de estímulos inmediatos. Por ello, recomiendan complementar el uso de estas plataformas con actividades que promuevan la concentración, como la lectura, el estudio o el ejercicio mental.