Los perros sí pueden ver la televisión, pero su percepción del color es limitada en comparación con la humana. Principalmente distinguen tonos de azul y amarillo, mientras que los rojos y verdes suelen verse más apagados o como tonos grises.
Aunque no ven todos los colores, lo que más les llama la atención en la pantalla es el movimiento. Por eso pueden interesarse en escenas con animales, personas corriendo o cambios rápidos de imagen.
También influyen los sonidos. Muchos perros reaccionan más a ladridos, voces o ruidos de animales que a lo que ven visualmente, lo que puede hacer que se acerquen o se mantengan atentos a la televisión.
En general, algunos perros pueden “disfrutar” viendo la televisión en el sentido de que les resulta estimulante, pero no la entienden como entretenimiento igual que los humanos.