Cuando un gato te da “cabezazos”, está marcándote con su olor. Tiene glándulas en la cabeza que liberan feromonas, y al frotarse contigo te está incluyendo en su “grupo seguro”.
También es una forma de afecto y vínculo social. Es su manera de decir que te reconoce como parte de su entorno de confianza, algo que en su lenguaje corporal equivale a una interacción positiva.
Otra razón es que buscan atención. Muchas veces los gatos aprenden que al darte cabezazos obtienen caricias, comida o interacción, así que repiten el comportamiento.
Finalmente, puede ser una forma de relajación. Al frotarse, el gato reduce estrés y refuerza sensaciones de seguridad, especialmente cuando está contigo.