Amarrarse el cabello todos los días es algo muy común, pero hacerlo de forma constante y con demasiada tensión puede tener efectos tanto en el cabello como en el cuero cabelludo. No siempre es dañino, pero depende de cómo lo hagas, qué tipo de ligas uses y cuánto aprietes el peinado.
Cuando te recoges el cabello muy apretado todos los días, puedes generar una tensión constante en la raíz. Esto puede debilitar los folículos capilares con el tiempo y provocar un tipo de caída llamada alopecia por tracción.
Esta no ocurre de inmediato, pero sí puede desarrollarse poco a poco si el peinado es siempre el mismo y muy tirante.
También es común que aparezca dolor de cabeza o molestias en el cuero cabelludo. La presión constante puede irritar la piel, sobre todo si el peinado se mantiene por muchas horas seguidas.