Durante la temporada de lluvias es común que aumenten los resfriados y otras infecciones respiratorias debido a los cambios de temperatura, la humedad y la mayor circulación de virus.
Para ayudar a mantener las defensas en buen estado, es importante llevar un estilo de vida equilibrado que incluya una alimentación variada con frutas, verduras, proteínas y suficiente hidratación, ya que estos nutrientes apoyan el funcionamiento del sistema inmunológico.
También es clave descansar bien, ya que el sueño permite que el cuerpo se recupere y fortalezca sus defensas naturales. Mantener una buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia y ventilar los espacios cerrados, reduce el riesgo de contagios.
Además, hacer actividad física moderada, manejar el estrés y evitar cambios bruscos de temperatura contribuyen a que el organismo se mantenga más resistente durante esta temporada.