Durante el histórico espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, un momento conmovió a los 142 millones de espectadores: Bad Bunny se arrodilló frente a un niño latino, le entregó un premio Grammy y le susurró: "Cree siempre en ti". Casi de inmediato, las redes sociales explotaron con la teoría de que el pequeño era Liam Conejo Ramos, el niño de cinco años cuya detención por agentes de ICE se volvió el símbolo de la represión migratoria en Minneapolis.
A pesar del fuerte simbolismo político que rodeó la presentación de Benito —quien ha sido un crítico vocal de las políticas de control migratorio, de la administración Trump—, la noticia resultó ser falsa. Publicistas del cantante y representantes de la familia Conejo Ramos confirmaron que, aunque el mensaje de apoyo a la comunidad migrante fue real, el niño en el escenario no era Liam.
Te puede interesar: ¡LA ROMPIÓ! Bad Bunny destroza el récord de Kendrick Lamar y hace historia en el Super Bowl
El trasfondo político del show de Bad Bunny en Santa Clara
Aunque el niño no fuera "el rostro de Minneapolis", la actuación de Bad Bunny estuvo cargada de declaraciones contundentes. Tras su reciente discurso en los Premios Grammy donde exigió un trato humano para los inmigrantes al grito de "Fuera ICE", el puertorriqueño aprovechó el escenario más grande del mundo para celebrar la identidad latina.
Entre banderas y ritmos urbanos, Bad Bunny nombró a todos los países del continente, reforzando su postura de que la comunidad latina es parte fundamental del tejido de Estados Unidos. El rumor del niño Liam pudo ser falso, pero el mensaje de resistencia y orgullo que Bad Bunny plantó en el Levi’s Stadium fue, sin duda, la declaración más poderosa de la noche.
Te puede interesar: VIDEO VIRAL | ¡Se volvió canon! La "Señora Safaera" reaparece y así reaccionó al Super Bowl de Bad Bunny
VIDEO | ¡HITO HISTÓRICO! Bad Bunny y el primer disco en español que conquista el Grammy principal