Comer es un placer, sin duda se ha disfrutado desde la época precolombina y mucho más atrás en las cavernas desde el descubrimiento del fuego que pudimos poco a poco evolucionar en los métodos para cocinar o preparar los alimentos.
La gastronomía es el estudio del nexo que tienen los seres humanos con su alimentación en relación a su medio ambiente o entorno. Su nombre proviene del griego “gastrós”, que significa “estómago o vientre” y “nomos” que significa “ley”; sería entonces “la ley del estómago”, porque se rige por el “antojo” o el “hambre”. (De hecho el pasado 20 de octubre recién celebramos el Día Mundial del Chef y hasta hablamos de los mejores mexicanos en el ramo).
Justo con este marco, es que retomamos el día de hoy, pues el 03 de noviembre de cada año es el “Día Mundial del Sándwich”, sí, no nos mires así, te juramos que existe, está en calendarios internacionales y todo.

Día Mundial del Sándwich
Según la Real Academia Española, (RAE), un sándwich es un “emparedado hecho con dos rebanadas de pan de molde entre las que se coloca jamón, queso, embutido, vegetales u otros alimentos”.
Si bien, la fecha pareciera aleatoria, la realidad es que fue elegida en coincidencia con el nacimiento del inglés John Montagu, IV Conde de Sandwich, de quien se dice fue su creador en el siglo XVIII, cuando les pedía a sus sirvientes que le llevaran un trozo de carne entre dos panes, para así comer mientras jugaba a las cartas sin ensuciarse los dedos. (Sí, básicamente era como la versión de la tortilla para los mexicanos o el pan “pita” de las culturas orientales para poder comer y “taquear” todo lo que quepa o no).
Aunque parece convincente e históricamente bien citado, también existen historiadores que alegan, (justificadamente), que el sándwich ya existía si nos basamos en que los egipcios y sumerios ya consumían alimentos entre dos panes, aunque no fueran como el pan de caja que conocemos hoy.
Quizás nunca sabremos que si este popular alimento fue del siglo XVIII o mucho más antiguo, pero lo que podemos garantizar el día de hoy es que los nutriólogos a nivel internacional han intentado desmitificar la creencia social de que “el pan es malo” y usar esta fecha como un momento de conciencia que nos recuerda que no es el alimento, sino la cantidad y frecuencia con la que lo ingerimos que podría dañarnos.
Mientras sea una dieta balanceada con suficiente agua y ejercicio, ¡Todo platillo es para disfrutar!
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