Las últimas noticias sobre Jalisco: virales, espectáculos, deportes, partidos en vivo y mucha información en tiempo real

Ataque o derrame cerebral: Estos son los factores de riesgo y cómo identificarlos

Conocer los factores de riesgo de un ataque o derrame cerebral permite identificar condiciones que pueden prevenirse o tratarse para reducir la probabilidad de un evento vascular

Los factores de riesgo son características, condiciones médicas o hábitos de vida que incrementan la probabilidad de desarrollar una enfermedad. En el caso del ataque o derrame cerebral, identificar estos factores y conocer el riesgo personal representa un paso clave para su prevención. Existen factores que pueden modificarse mediante tratamiento médico o cambios en el estilo de vida, así como otros que no pueden alterarse, pero que deben considerarse para una vigilancia médica adecuada.

Podría interesarte: Cancelan licencias de conducir permanente en México: requisitos, plazos y motivos

Entre los factores de riesgo que pueden controlarse se encuentra la hipertensión arterial, considerada una de las principales causas de ataque o derrame cerebral. Mantener la presión arterial por debajo de 120/80 mm Hg y realizar revisiones periódicas contribuye a disminuir el riesgo. El consumo de tabaco y dispositivos de vapeo también afecta los vasos sanguíneos y aumenta la probabilidad de eventos cerebrovasculares, al igual que la exposición constante al humo ajeno.

La diabetes representa otro factor relevante, ya que los niveles elevados de glucosa en sangre pueden dañar las arterias. De forma similar, el colesterol alto favorece la obstrucción de los vasos que suministran sangre al cerebro. La inactividad física y la obesidad se asocian con enfermedades cardiovasculares, por lo que mantener actividad regular y un peso adecuado forma parte de la prevención.

Algunas condiciones médicas como la enfermedad de la carótida, los ataques isquémicos transitorios, la fibrilación auricular y otros padecimientos cardíacos incrementan el riesgo de formación de coágulos. Asimismo, ciertos trastornos sanguíneos, el consumo excesivo de alcohol, el uso de drogas ilegales y la apnea del sueño están vinculados con una mayor incidencia de ataque o derrame cerebral.

Por otro lado, existen factores que no pueden modificarse. El riesgo aumenta con la edad y es mayor en personas que ya han sufrido un evento previo. El sexo también influye, ya que las mujeres presentan un mayor riesgo a lo largo de su vida debido a factores hormonales y condiciones asociadas al embarazo. La herencia familiar y el origen racial son elementos adicionales, especialmente en poblaciones con mayor prevalencia de hipertensión arterial.

También puedes leer: Comer más calorías después de las cinco de la tarde afecta la salud metabólica, según especialistas

La identificación temprana de estos factores permite orientar la prevención, el seguimiento médico y la toma de decisiones para reducir el riesgo de un ataque o derrame cerebral.

Tags relacionados

Contenido relacionado