El ácido úrico es un compuesto que se genera cuando el organismo descompone las purinas, sustancias presentes de forma natural en ciertos alimentos y también producidas por el cuerpo. En condiciones normales, este compuesto se disuelve en la sangre, es filtrado por los riñones y se elimina a través de la orina. Sin embargo, cuando su producción aumenta o su eliminación es insuficiente, puede acumularse en el torrente sanguíneo.
Podría interesarte: VIDEO FUERTE: Momento EXACTO en el que prenden fuego a un automóvil para bloquear la circulación
Diversas investigaciones han identificado que el consumo elevado de cerveza y carne roja se asocia con mayores concentraciones de ácido úrico. Esta condición, conocida como hiperuricemia, puede favorecer la formación de cristales en las articulaciones y provocar episodios de gota, un tipo de artritis inflamatoria que se manifiesta con dolor, enrojecimiento e hinchazón, con frecuencia en el dedo gordo del pie.
En el caso de la cerveza, su contenido de purinas derivadas de la levadura contribuye al aumento del ácido úrico. Además, el alcohol interfiere con la capacidad de los riñones para eliminar esta sustancia, lo que facilita su acumulación. El riesgo puede incrementarse cuando el consumo es constante o en grandes cantidades, especialmente en personas con antecedentes familiares, sobrepeso o padecimientos como hipertensión o diabetes.
Por su parte, la carne roja (incluyendo res, cerdo y cordero) contiene concentraciones elevadas de purinas. Durante la digestión y el metabolismo, estas sustancias se transforman en ácido úrico. Una ingesta frecuente o abundante puede elevar sus niveles en sangre. Aunque no siempre es necesario eliminar estos alimentos de la dieta, se recomienda moderar su consumo cuando existen antecedentes de hiperuricemia.
El exceso de ácido úrico también puede relacionarse con la formación de cálculos renales y con inflamación persistente en las articulaciones. Algunas investigaciones han observado una posible asociación entre niveles elevados y mayor riesgo cardiovascular, aunque este vínculo continúa en análisis.
Para mantener concentraciones adecuadas, especialistas sugieren limitar bebidas alcohólicas, reducir el consumo de carnes con alto contenido de purinas, incrementar la ingesta de agua y priorizar alimentos como frutas, verduras y fuentes de proteína con menor carga de purinas. Mantener un peso corporal acorde y realizar actividad física de manera regular también contribuye al control metabólico.
También puedes leer: Cambio gratuito de placas en Jalisco: quiénes deben realizar el trámite en febrero de 2026
La regulación del ácido úrico depende en gran medida de los hábitos alimentarios y del funcionamiento renal, por lo que la prevención se basa en la moderación y en el seguimiento médico cuando existen factores de riesgo.