¿Le compraste un andador a tu bebé? La comunidad pediátrica internacional mantiene una postura firme ante el uso de éstos: los andadores para bebés son una elección peligrosa que debería prohibirse por completo en los hogares.
El principal riesgo son los accidentes graves, como caídas por escaleras que podrían provocar traumatismos craneales severos. Al elevar la altura del niño, también facilitan el acceso a objetos calientes, cables o sustancias tóxicas. Lejos de ayudar al desarrollo motor, retrasan el proceso natural de gatear y caminar, ya que alteran la postura e impiden que el bebé fortalezca los músculos clave de las piernas.
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