Las razones por las que el AIFA no ha cumplido con su misión en México

Duele, lastima ese daño irreparable que se está haciendo a las selvas mexicanas. A eso súmele la posibilidad que se convierta en un elefante blanco de la actual administración.

Ilse Lorena Trejo
Azteca Noticias Jalisco

Hoy se cumplen dos años de una de las megaobras más cuestionadas de los últimos tiempos. Es el Aeropuerto Felipe Ángeles, ubicado en la base aérea militar de Santa Lucía, en Zumpango, Estado de México.

“Pues tenemos que decir que es un rotundo fracaso del proyecto, se comprueba que se construyó a capricho, que no fue un aeropuerto consensuado, no se tomó en cuenta a los actores”, mencionó Pablo Casas Lías, director del Instituto de Investigación Jurídico-Aeronáuticas.

Se tardaron tres años en ponerlo en operación y se gastaron 88 mil millones de pesos de nuestros impuestos.

Se dijo que el AIFA sería la respuesta al problema de saturación que enfrenta el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

En los hechos, el AIFA es un elefante blanco que ha generado millonarias pérdidas con cargo al erario.

De acuerdo con cifras oficiales, su número de vuelos comerciales es mínimo frente a la terminal aérea de la Ciudad de México.

En estos dos años, prácticamente el AIFA realizó poco más de 35 mil vuelos comerciales frente a los casi 676 mil del Aeropuerto Benito Juárez en el mismo periodo.

El AIFA ha transportado casi en dos años a tres millones 881 mil pasajeros, prácticamente lo que el Aeropuerto Benito Juárez transporta en un solo mes.

“Un aeropuerto que según las proyecciones que sirvieron de justificación para su construcción que eran de mover anual 20 millones de pasajeros con 160 mil operaciones, al día de hoy, dos años, han movido 3.8 millones de pasajeros entonces pues es un aeropuerto que efectivamente fue un fracaso, es un fracaso, así lo será, así fue diseñado”, dijo Pablo Casas Lías, director del Instituto de Investigación Jurídico - Aeronáuticas.

Mientras que el año pasado el aeropuerto de la Ciudad de México transportó 48 millones de pasajeros, el de Cancún 32 millones, el de Tijuana 13 millones y el de Mérida tres millones 700 mil, el AIFA contabilizó apenas 2-6 millones.

Las ganancias del AIFA el año pasado fueron de 63 millones de pesos, mientras que sus gastos totales de operación ascendieron a más de mil millones, así que tendrían que pasar 71 años para que el AIFA comience a ser redituable.

“Va a seguir dependiendo del presupuesto de egresos de la Federación, es decir nos va a seguir costando a todos los mexicanos durante toda su vida. Fue diseñado no como negocio sino como voluntad de política pública de una sola persona y pues esos son los resultados”, comentó Pablo Casas Lías-

Por si todo esto fuera poco, el AIFA es también un monumento a la opacidad y es que la Sedena, que se encargó de su construcción, decidió no rendir cuentas y reservó hasta 2026 todo lo relacionado con el plan maestro de este aeropuerto bajo el pretexto de la seguridad nacional.

Contenido relacionado