El parque Luis Quintanar permanecerá cerrado hasta nuevo aviso. Las personas y familias siguen esperando respuesta de las autoridades
Afuera del Parque Luis Quintanar, la vida bulle… aunque sus puertas sigan cerradas. Entre agujeros en las mallas y advertencias ignoradas, familias completas desafían el peligro.
Nos encontramos justo a las afueras del Parque Luis Quintanar, en el cruce de avenida Malecón y Manuel de Gorostiza. Aunque el sitio permanece cerrado oficialmente, basta con mirar unos segundos para notar los agujeros en las mallas perimetrales, por donde entran sin problema personas, e incluso familias enteras, deseosas de caminar entre sus senderos verdes. Pero lo que parece un escape recreativo es, en realidad, una entrada directa al riesgo.
¿Por qué sigue cerrado el parque?
Desde hace semanas, los guardabosques continúan realizando recorridos, no para dar la bienvenida, sino para exhortar a los intrusos a retirarse. La razón es clara: el temporal de lluvias ha vuelto los caminos traicioneros, llenos de lodo, con alto riesgo de caídas. Hacer ejercicio o simplemente caminar en estas condiciones podría terminar muy mal. Pero el peligro no termina ahí.
¿Qué ocurrió el pasado 3 de julio?
El hecho más inquietante ocurrió el 3 de julio, cuando fue localizado un fémur humano en uno de los canales del parque. Aunque las autoridades aún investigan el hallazgo, este hecho fue decisivo para mantener el lugar cerrado hasta nuevo aviso. Aun así, los agujeros en las cercas siguen apareciendo. Algunos se reparan, pero otros nuevos son abiertos casi de inmediato.
¿Y si alguien resulta herido, quién se hará responsable?
La señal es clara: el ingreso está prohibido. Pero muchos lo ven como un simple aviso. Mientras tanto, las lluvias siguen, el lodo se acumula y la posibilidad de otra tragedia permanece latente. ¿Valdrá la pena arriesgarse por un paseo?
Con información de Óscar Orozco.