Un sangrado nasal puede aparecer de manera repentina mientras una persona duerme, realiza alguna actividad o simplemente se encuentra en reposo. La presencia de sangre suele generar preocupación, aunque muchos episodios pueden controlarse siguiendo una serie de pasos.
TE PUEDE INTERESAR: El Ébola se expande fuera de África; ¿qué posibilidades hay de contagios en México?
¿Cuál es la postura correcta ante un sangrado nasal?
La persona debe sentarse y mantener el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante. Esta postura permite que la sangre salga por las fosas nasales y reduce la posibilidad de que pase hacia la garganta.
Tragar sangre puede ocasionar tos, arcadas, náuseas o vómito. Por esta razón, no se recomienda acostarse ni echar la cabeza hacia atrás, pese a que esta práctica continúa utilizándose con frecuencia.
También es importante mantener la calma y respirar por la boca. La tensión puede dificultar que la persona siga correctamente las indicaciones para controlar el episodio.
¿En qué parte de la nariz se debe hacer presión?
Con los dedos pulgar e índice se debe presionar la parte blanda de la nariz, ubicada justo encima de las fosas nasales. No se debe apretar el puente óseo, ya que la presión debe concentrarse en la zona donde suelen originarse muchas de las hemorragias.
La nariz debe mantenerse cerrada de manera continua durante 10 a 15 minutos, mientras la persona respira por la boca. Utilizar un temporizador puede ayudar a cumplir el tiempo recomendado.
No conviene soltar la nariz cada pocos minutos para comprobar si continúa el sangrado. Interrumpir la presión puede afectar la formación del coágulo y hacer que la hemorragia comience nuevamente.
¿Qué errores se deben evitar durante una hemorragia nasal?
Uno de los errores más comunes es inclinar la cabeza hacia atrás. Esta posición no detiene el sangrado, sino que dirige la sangre hacia la garganta.
Tampoco se recomienda introducir algodón, pañuelos u otros materiales profundamente en las fosas nasales. Estos objetos pueden irritar el tejido interno y provocar que el sangrado reaparezca al retirarlos.
Tras controlar el episodio se debe evitar sonarse o manipularse la nariz. También se recomienda suspender temporalmente el ejercicio, el levantamiento de objetos pesados y cualquier esfuerzo que pueda favorecer una nueva hemorragia.
¿Cuándo un sangrado nasal requiere atención médica?
Se debe buscar atención médica cuando la hemorragia no se detiene después de mantener presión continua durante aproximadamente 15 o 20 minutos, cuando la pérdida de sangre es considerable o cuando existen problemas para respirar.
También es necesaria una valoración si el sangrado comenzó después de un golpe en la cabeza o el rostro, si la persona presenta mareo, debilidad, vómito por haber tragado sangre o si los episodios se repiten con frecuencia.
Las personas que toman anticoagulantes o que tienen algún trastorno relacionado con la coagulación deben consultar a un profesional de la salud, especialmente cuando el sangrado no se controla.
Aunque muchos sangrados nasales pueden atenderse en casa, la duración, la cantidad de sangre y los síntomas adicionales permiten identificar cuándo la maniobra doméstica debe detenerse para solicitar ayuda médica.
TE PUEDE INTERESAR: Meningitis: Síntomas comunes de la enfermedad que preocupa por un brote en Reino Unido
¡CÉLULAS CANÍBALES! El proceso de la autofagia que ganó el Nobel de Medicina 2016: ¿Por qué nuestras células se “comen” a sí mismas?