Una situación de alto riesgo se registró durante un vuelo de Ryanair que viajaba de Tesalónica, Grecia, a Memmingen, Alemania, cuando una de las ventanas de la aeronave se desprendió poco después del despegue, provocando una despresurización repentina de la cabina y obligando al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia.
TE PUEDE INTERESAR: ¡IMÁGENES SENSIBLES! Captan video del momento exacto del accidente en el que murieron 4 jóvenes
¿Cómo ocurrió el accidente en el aire?
El incidente ocurrió minutos después de iniciar el trayecto. De acuerdo con los testimonios de los pasajeros, un fuerte estruendo alertó a todos los ocupantes y, de inmediato, las mascarillas de oxígeno descendieron debido a la pérdida de presión dentro del avión.
La persona más afectada fue un ciudadano serbio de 61 años que ocupaba un asiento junto a la ventana. La fuerza del aire lo impulsó parcialmente hacia el exterior de la aeronave, quedando con el cuerpo fuera hasta la altura de los hombros. Su esposa y otros pasajeros actuaron rápidamente para sujetarlo mientras la tripulación ejecutaba el protocolo de emergencia y descendía el avión para regresar al aeropuerto.
La aerolínea confirmó que el vuelo FR1879 logró aterrizar de forma segura y que todos los pasajeros fueron trasladados nuevamente a la terminal. El hombre lesionado recibió atención médica en el aeropuerto antes de ser llevado a un hospital para una evaluación más detallada.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, el pasajero sufrió quemaduras por fricción y diversas lesiones ocasionadas por la intensa corriente de aire generada tras la despresurización. No obstante, su estado de salud fue reportado como estable y permanecía consciente.
Tras lo ocurrido, las autoridades competentes iniciaron una investigación para esclarecer las causas del desprendimiento de la ventana y determinar si existió alguna falla mecánica o de mantenimiento en la aeronave.