Eliminar el molesto mal olor de las cañerías en el hogar es muy sencillo utilizando ingredientes económicos que ya tienes en tu cocina. El truco casero más efectivo consiste en combinar bicarbonato de sodio con vinagre blanco directamente en el desagüe. Esta mezcla efervescente desprende la grasa acumulada y elimina las bacterias causantes del hedor de forma natural. Tras dejar actuar la reacción por unos minutos, basta convertir abundante agua hirviendo para arrastrar todos los residuos por el drenaje.
Otra excelente alternativa para mantener la frescura diaria es aprovechar las propiedades desinfectantes y el aroma cítrico del jugo de limón concentrado.